Cuerpos Nutridos

Grasas insaturadas

Al contrario que las grasas saturadas, las insaturadas son beneficiosas para la salud. Como
vimos anteriormente podemos distinguir entre:

• Grasas monoinsaturadas: tienen un doble enlace en su estructura y son líquidas a temperatura
ambiente. Son importantes nutricionalmente ya que disminuyen la concentración
de colesterol «malo» (LDL). La grasa representativa de este grupo es el aceite de oliva.

Se aconseja que su ingesta esté alrededor del 15-20% de las calorías totales diarias.

• Grasas poliinsaturadas: presentan más de un doble enlace en su estructura y son importantes
porque ayudan a reducir el colesterol «malo» (LDL). Encontramos estas grasas en
aceites de maíz, girasol, soja, pescado, etc. El aceite que contiene omega 3 ayuda a reducir
los triglicéridos y actúa como anticoagulante, previniendo de esta forma el riesgo
de infarto.
El omega 3 se encuentra fundamentalmente en el pescado y sobre todo en la
caballa, bonito, sardina, anchoa y jurel. El consumo diario de ácidos grasos omega 6 debe
ser inferior al 7% de las calorías totales ingeridas diariamente. La proporción entre la
ingesta de ácido linoleico (omega 6) en relación con los omega 3 debe oscilar entre 5:1
y 10:1, aunque en deportistas aconsejamos que se acerque más a 5:1, por las connotaciones
sobre los efectos que estos ácidos grasos tienen sobre la producción de sustancias
reguladoras de la inflamación (eicosanoides).

Es aconsejable un aporte de grasas no superior al 30-35% de las kilocalorías consumidas diariamente.

Usamos cookies de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y obtener estadísticas anónimas. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK Más información