Cuerpos Nutridos

Inositol, Colina y Ácido Fólico

 Inositol:

Forma parte del complejo B y está íntimamente unido a la colina y la biotina. Forma parte de
los tejidos de todos los seres vivos: en los animales formando parte de los fosfolípidos, y en las
plantas como ácido fítico, uniendo al hierro y al calcio en un complejo insoluble de difícil
absorción.
El inositol interviene en la formación de lecitina, que se usa para trasladar las grasas desde el
hígado hasta las células, por lo que es imprescindible en el metabolismo de las grasas y ayuda
a reducir el colesterol sanguíneo.


6.2 Colina:
También se le puede considerar un componente del grupo B. Actúa al mismo tiempo con el
inositol en la formación de lecitina, que tiene importantes funciones en el sistema lipídico. La
colina se sintetiza en el intestino delgado por medio de la interacción de la vitamina B12 y el
ácido fólico con el aminoácido metionina, por lo que un aporte insuficiente de cualquiera de
estas sustancias puede provocar su escasez. También se puede producir una deficiencia de
colina si no tenemos un aporte suficiente de fosfolípidos o si consumimos alcohol en grandes
cantidades.


 Ácido Fólico:
Se le llama ácido fólico por encontrarse principalmente en las hojas de los vegetales (en latín
folia significa hoja).
Junto con la vitamina B12 participa en la síntesis del ADN, la proteína que compone los
cromosomas y que recoge el código genético que gobierna el metabolismo de las células, por
lo tanto es vital durante el crecimiento. Previene la aparición de úlceras bucales y favorece el
buen estado del cutis. También retarda la aparición de las canas, ayuda a aumentar la leche
materna, protege contra los parásitos intestinales y la intoxicación por comidas en mal estado.
Es imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular, por este motivo las
necesidades aumentan durante el embarazo (desarrollo del feto). En el embarazo las células se
multiplican rápidamente y se forma una gran cantidad de tejido. Esto requiere bastante ácido
fólico, razón por la que es frecuente una deficiencia de este elemento entre mujeres
embarazadas. Participa en el metabolismo del ADN y ARN y en la síntesis de proteínas. Es un
factor antianémico, porque es necesaria para la formación de las células sanguíneas,
concretamente, de los glóbulos rojos.
Su carencia se manifiesta de forma muy parecida a la de la vitamina B12 (debilidad, fatiga,
irritabilidad, etc.). Produce en los niños detenimiento en su crecimiento y disminución en la
resistencia de enfermedades. En adultos, provoca anemia, irritabilidad, insomnio, pérdida de
memoria, disminución de las defensas, mala absorción de los nutrimentos debido a un
desgaste del intestino. Está relacionada, en el caso de dietas inadecuadas, con malformaciones
en los fetos, dada la mayor necesidad de ácido fólico durante la formación del feto.

PRINCIPALES FUENTES DE ÁCIDO FÓLICO

•Yema de Huevo
•Champiñones
•Legumbres
•Naranjas
•Cereales
•Hígado
•Nueces




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